Sunday, April 15, 2007

La Patria, el 11 y el 13


Flor de barrio, hermanito

Patria, son tantas cosas bellas
son las paredes de un barrio
de su esperanza morena
es lo que lleva en el alma
todo aquel cuando se aleja...

No memorices lecciones
de dictaduras o encierros
la patria no la definen
los que suprimen a un pueblo
la patria es un sentimiento...

Rubén Blades

La patria es un afecto que nos liga a la gente, a la tierra y a las costumbres que nos son familiares. Aunque está asociada con la forma de organización política, la trasciende. La patria puede sobrevivir aún en la esclavitud más cruel. En sus quinientos años de existencia, Venezuela ha vivido varias formas de gobierno colonial. Pero la patria nunca ha sido sometida del todo. Coartada, sí, pero no sometida.

El sentimiento de patria impulsa la búsqueda de la libertad. Y fue así que el 27 de febrero de 1989 el pueblo venezolano mostró su fuerza como colectivo. La administración colonial respondió. Mas de tres mil personas murieron ametralladas. Poco pueden carne y huesos contra plomo, fuego y acero. Aún así, la conciencia colectiva es un arma poderosa. La lucha había comenzado.

El 11 de abril de 2002 la patria fue agredida por la metrópolis y sus servidores. La agresión fue cruel y despiadada: las balas de los mercenarios no distinguieron entre simpatizantes y opositores del gobierno. Ni siquiera la bandera de los EEUU, que desplegaban algunos de los que marchaban por la oposición, los protegió. Se salvaron, por supuesto, los conspiradores, que se fueron del lugar antes de que comenzara la carnicería que habían organizado. En la madrugada del 12 de abril morimos cada minuto. El 13 de abril en la mañana muchos soñaban todavía con el botín que sería su recompensa. En un Consejo universitario, un distinguido académico sentenciaba: "El ejército debe entrar a los barrios a eliminar los Círculos Bolivarianos." Mientras tanto la patria, a pie y armada, recuperaba su derecho a existir.

Cinco años después, la patria sigue estando amenazada. El poderoso adversario externo es implacable. Ante esto tenemos que ser fuertes. Y para ello necesitaríamos instituciones sólidas, que actuaran para defender lo que hemos logrado. Sin embargo, la mayoría de nuestras instituciones todavía responden al esquema colonial. El sistema de Justicia es un ejemplo de esto. En una colonia, las funciones de la "Justicia" se reducen a reprimir al pueblo y a garantizar los intereses de la metrópolis y las oligarquías locales. ¿No fue esto lo que hizo la "Justicia" después del 11, el 12 y el 13 de abril de 2002? Transcurridos cinco años, la "Justicia," fiel a su condición colonial, es futil, es ambigua, fraterniza con los traidores. En su sombra prospera la impunidad. Vive en la vergüenza y nos avergüenza.

Esta situación no va a durar para siempre. La patria, en sus diversas encarnaciones, crece y se hace hermosa. La patria pequeña, la comunidad local, afirma su valor y su derecho de regirse a sí misma. La patria venezolana asume sus armas y sus recursos materiales. Los usa para su bienestar. También los usa para el beneficio de la patria universal, esa a la que aspiramos todos. Nuestra lucha se fusiona con la de latinoamérica, con la de los palestinos, con la de la gente pobre que sufre frío en el Bronx.

El Jefe de la Nación Penobscot, del estado de Maine, en los EEUU, vino hace unos meses a Caracas y le obsequió un bastón de mando sagrado al Presidente. Si nuestra lucha resuena con la lucha de la humanidad entera, no podemos aceptar que una Justicia colonial disminuya nuestras fuerzas. Una nueva Justicia tiene que estar a la altura del heroísmo del pueblo.

3 comments:

homero said...

Sus palabras me parecen tristemente ajustadas a la realidad. Además veo que es, al igual que yo, un soñador. Le felicito.

Nancy said...

Estoy de acuerdo en recordar los acotecimientos ocurrido en el pasado, pero mas importante es verificar la lección aprendida. Muchos si no a todos nosotros los venezolanos se nos ha condicionado a olvidar los eventos más significativos de nuestras luchas, es momento para analizar y reflexionar a cerca de nuestro pasado. El resultado será una memoria historica de lo somos como pueblo aguerrido.Siga adelante!!!

REINA said...

..Una nueva justicia.. a la altura del heroísmo del pueblo. Una verdadera justicia en toda la extensión de la palabra. Una justicia que no sea ciega al hambre o miseria de mi gente, que no busque callar conciencias o reprimir ideales. Pero,si, somos un PUEBLO heroico y no abandonaremos la lucha.