Monday, December 02, 2013

Los Próceres

Urbanismo en la dictadura de Marcos Pérez Jiménez
Espejo de Agua
Espejo de Agua

Monolitos
Monolitos

Ninfa I
Ninfa, llevando el sol

Ninfa II
Ninfa, refrescándose

Fauno
Fauno feroz

Caballero Caribe
Caballero Caribe

Ciclista
Joven ciclista

Perro
Un raro oasis de tranquilidad

Sombra
Sombra oscilante

De acuerdo al diccionario de la Real Academia de la Lengua, una persona de la primera distinción, o convertida en alta dignidad, es un «prócer».

Inaugurado en 1956, en plena dictadura de Pérez Jiménez, el Paseo Los Próceres era parte de un claro esfuerzo por construir para los venezolanos una identidad colectiva, por incluir en el imaginario una noción idealizada y heroica del pasado y una visión ilustrada del futuro. El Paseo Los Próceres era parte de un eje urbano que comunicaba la Universidad Central de Venezuela con la Academia Militar, conjugando en lo simbólico una presunta intelligentsia civil con una presunta intelligensia militar, concibiendo una suerte de alianza cívico-militar en la academia.

El futuro llegó y pasó, y no fue ilustrado. El eje urbano ha sido castrado por la contaminación, el tráfico y la delincuencia.

Los Próceres permanecen, como nostálgico recuerdo de un momento en el que los venezolanos, con todos nuestros defectos, aspirabamos a encontrar un lugar en la modernidad.

Saturday, September 28, 2013

Contaminación Sónica en Venezuela

Educación ambiental contra los ruidos molestos
La Organización Mundial de la Salud ha determinado que «el ruido es una amenaza que puede causar una variedad de problemas de salud a corto y mediano plazo: trastornos del sueño, efectos cardiovasculares, desempeño precario en el trabajo y los estudios, pérdida de la capacidad auditiva, etc».

Para contrarrestar esta amenaza se han desarrollado criterios objetivos que permiten establecer cuales niveles de ruido constituyen un problema de salud pública. La ley venezolana ha incorporado estos criterios estableciendo, además, sanciones penales y monetarias para quienes generando ruidos molestos atenten contra la salud de las personas. La aplicación práctica de estas normas legales ha sido objeto de investigación en instituciones de Educación Superior, como la Universidad Simón Bolívar.

Pero la ley de poco sirve si no se le hace cumplir. Con honrosas excepciones la gestión ambiental de alcaldías, gobernaciones y policías – y la de los Ministerios de Ambiente y Salud – ha sido negligente, una negligencia que ha permitido el crecimiento exponencial de la contaminación sónica en nuestro país.

La irresponsabilidad de las autoridades locales y nacionales ante este grave problema de salud pública desmoraliza, es verdad. Pero no todo está perdido. Algunas instituciones educativas y ciudadanos de a pie están difundiendo los efectos nocivos de la contaminación sónica.

Los siguientes videos son una muestra de como el trabajo creativo de nuestros jóvenes siembra conciencia sobre el cuidado del medio ambiente sonoro.

Aunque el vil metal tintineando en el bolsillo es música para nuestra clase política, no olvidemos que los votos también cantan.

La educación ambiental podría generar una opinión pública informada, una que haría políticamente costoso incumplir el deber de combatir los ruidos molestos.

Sunday, August 11, 2013

Quince años después de 1998

El enigma de los dos Chávez
En el mes de febrero de 1999 Gabriel García Márquez entrevistó a Hugo Chávez Frías. Recogió su entrevista en “El enigma de los dos Chávez”, un título que sintetiza la siguiente reflexión, al final del texto.
El avión aterrizó en Caracas a las tres de la mañana. Vi por la ventanilla la ciénaga de luces de aquella ciudad inolvidable donde viví tres años cruciales de Venezuela que lo fueron también para mi vida. El presidente se despidió con su abrazo caribe y una invitación implícita: "Nos vemos aquí el 2 de febrero". Mientras se alejaba entre sus escoltas de militares condecorados y amigos de la primera hora, me estremeció la inspiración de que había viajado y conversado a gusto con dos hombres opuestos. Uno a quien la suerte empedernida le ofrecía la oportunidad de salvar a su país. Y el otro, un ilusionista, que podía pasar a la historia como un déspota más.
En 1998, antes de que Chávez ganara las elecciones, escribimos “Chávez y el Arte de la Guerra”, un artículo en el que sopesamos las cualidades de su liderazgo y manifestamos la necesidad de emprender en aquél momento una acción decidida contra la corrupción. En febrero del año 2000 examinamos en “Chávez, el Símbolo” la fuerza simbólica detrás del liderazgo carismático de Chávez. Y expresamos la necesidad de hacer coherente esta fuerza, casi mágica, con el ejercicio real del poder.

Quince años después de 1998, estos artículos podrían ayudarnos a desentrañar el enigma de los dos Chávez.

Chávez y el Arte de la Guerra

El liderazgo es un asunto de inteligencia, de sinceridad, de humanidad, de coraje y de severidad.
Sun-Tzu. “El Arte de la Guerra”.
La historia nos señala la inevitable recurrencia de los conflictos. El Arte de la Guerra, escrito en China dentro del marco de la tradición taoísta, es interpretado en el contexto contemporáneo como un manual que nos enseña los principios que rigen la dinámica de los conflictos; y que nos enseña también que conocer a fondo esta dinámica es esencial para reducir al mínimo posible la confrontación abierta, la ira, el derramamiento de sangre.

Sin negar la importancia de las dificultades económicas que enfrentamos, lo que realmente amenaza nuestra existencia como grupo humano, como Nación, es la desintegración de nuestra moral colectiva, lo que en la mañana del cuatro de febrero el Presidente Caldera llamó «el morbo de la corrupción». Eliminar la corrupción en Venezuela ya no es tan simple como identificar un grupo de «corruptos» y llevarlos a la cárcel. No, la corrupción ha invadido nuestro sentido ético. Y por sentido ético quiero decir el sentimiento que sirve de balance entre los intereses que generan las naturales ambiciones de los individuos y los intereses que generan las necesidades comunes.

En una sociedad sana el sentimiento ético tiende a inhibir comportamientos que son destructivos para el colectivo; y tiende a estimular en los individuos comportamientos favorables al bienestar de todos. Pero en Venezuela ya no hay honor en la lealtad hacia la Nación, que en realidad es lo mismo que decir que no hay honor en la lealtad hacia nosotros mismos. ¿Quién respeta al juez que no cede ante presiones, al policía que no se deja sobornar, al maestro que cumple con su trabajo, al médico que no sustrae los equipos del hospital público donde trabaja? Sin sentido ético colectivo no hay progreso. El «morbo de la corrupción» es un enemigo que debemos combatir y vencer, cuanto antes.

Veamos este conflicto desde la perspectiva de Sun-Tzu, según la cual la evaluación estratégica previa a todo conflicto descansa en la ponderación cuidadosa de cinco variables: la coincidencia entre los objetivos de la gente y los de sus gobernantes, las condiciones externas, las condiciones materiales, la disciplina y el liderazgo. Fijemos nuestra atención en la última de estas variables: si queremos enfrentar con éxito la corrupción, ¿qué condiciones debe tener el líder sobre quien recaiga la reponsabilidad de dirigir el conflicto?

Según los principios expuestos por Sun-Tzu, hace mas de dos mil años:

—El líder debe ser inteligente, para planificar con precisión y ser capaz de adaptarse a circunstancias cambiantes con celeridad y eficiencia.

—Su palabra debe ser confiable. Sus directrices deben ser claras, realistas y sin ambigüedades que dificulten llevarlas a la práctica.

—Debe querer a su gente, valorar sus esfuerzos y ser compasivo ante sus dificultades.

—Debe tener coraje para aprovechar sin vacilación las oportunidades de alcanzar la victoria.

—El líder debe ser severo: cuando alguien deba ser castigado por sus acciones, el castigo debe ser rápido e inexorable. Aunque el infractor esté cerca de sus afectos.

Los hechos han demostrado que Hugo Chávez Frías satisface las primeras cuatro de estas condiciones. La última condición le impone un reto difícil de satisfacer. Los venezolanos esperamos que las «realidades políticas» no impidan, una vez más, la victoria sobre el morbo de la corrupción.

Gustavo J. Mata
Diciembre de 1998.

Chávez, el Símbolo

Las incidencias de un año de gobierno no han disminuido la confianza que el Comandante Chávez inspira en el pueblo venezolano. A pesar de las dificultades económicas y las incertidumbres políticas, su popularidad no disminuye. ¿En qué se sustenta la durabilidad de este apoyo popular? ¿Qué ha recibido la mayoría de los venezolanos de éste primer año de gobierno? En nuestra opinión, la repuesta es muy simple: al pueblo venezolano le ha sido devuelta su dignidad. Examinemos esta proposición en detalle.

En la concepción social que presupone la supremacía de lo económico, la humanidad primaria de la gente desaparece. El ser humano es reducido a una unidad productiva, a una pieza de una enorme maquinaria cuyo mítico bienestar está por encima del de las personas. Este economicismo extremo puede manifestarse en sistemas ideológicos muy disitintos. Dos ejemplos particulares son: el «neoliberalismo salvaje», que hemos padecido en la última década, y la colectivización forzada de la Unión Soviética de Stalin, que tanto daño causó hace medio siglo.

En la ideología del neoliberalismo un ser humano vale en función de su valor como agente económico. De lo que se infiere que quien vive al margen del sistema económico pierde su valor como persona. Para el neoliberalismo, ocho de cada diez venezolanos son escoria que interfiere con el funcionamiento fluído de la maquinaria económica. Recordemos que esto no es una mera abstracción. Todo lo contrario. Es una realidad social que se refleja en el lenguaje coloquial (los monos versus los sifrinos), en los privilegios indebidos que implícita o explícitamente limitan el acceso a las universidades, en las vidas humanas que cobra la inseguridad.

Si el neoliberalismo nos arrebata la dignidad, la esperanza colectiva nos la devuelve. Hace unos días caminábamos por el boulevard de Sabana Grande. Un hombre, incapacitado por una enfermedad particularmente cruel, pedía limosna acostado sobre una camilla improvisada. Cuando señalamos la credencial del MVR, que lucía sobre el pecho como una condecoración, se acomodó la boína roja y sonrió. Percibimos que a pesar de su extrema pobreza se sentía pertenecer a algo que nos hacía iguales.

Como todos los seres humanos, los venezolanos necesitamos sentir que somos parte de una sociedad digna. Chávez se ha convertido en un símbolo que apunta hacia el colectivo que aspiramos todos. Y es a Chávez, el símbolo, a quien apoya irrestrictamente la mayoría de los venezolanos.

La gente que ha recuperado su dignidad exige ahora bienestar económico, educación, justicia: que cese de una vez la impunidad.

Es la responsabilidad de Chávez, el hombre, actuar en coherencia con Chávez, el símbolo.

Gustavo J. Mata
Febrero de 2000

Tuesday, May 14, 2013

Causas de la Inflación en Venezuela

El precio del poder
No es difícil comprender las causas de la inflación actual en Venezuela.

De acuerdo a la sabiduría convencional la inflación, un aumento general de los precios, ocurre cuando «hay muchos bolívares persiguiendo muy pocos bienes».

En los últimos meses, como parte de una estrategia para ganar elecciones, el gobierno de Venezuela ha repartido una gran cantidad de dinero entre sectores que identifica como su base electoral y de poder: Mi Casa Bien Equipada, la Misión Vivienda y los aumentos a los militares son ejemplos de esta repartición.

El gobierno ha inyectado en la economía bolívares que ahora persiguen bienes.



Evolución de la cantidad de dinero, desde enero del 2011

Esto no tendría por qué ser negativo, si los bienes abundasen. El problema es que el gobierno también ha entregado empresas a personas que en vez de producir se apropian del capital, disminuyendo de esta forma la producción interna. Recordemos el caso de la fábrica de helados que no hacía helados, contado por Chávez mismo en un Aló Presidente.

Para compensar el declive de la producción interna el gobierno importa bienes que se pagan en dólares. Y como los dólares tampoco son abundantes, el costo de los bienes importados es alto, una situación que se agrava por las altísimas comisiones que se embolsillan muchos de los funcionarios involucrados en los trámites de importación.

¿Cómo salir de este círculo vicioso?

Pienso que el gobierno debería disminuir su intoxicación ideológica, reconocer sus limitaciones e incorporar a la toma de decisiones económicas a gente pragmática, calificada en economía.

Los venezolanos, sufriendo la inflación, estamos pagando caro el precio del poder.

Thursday, May 09, 2013

Gobernar Más, Hablar Menos


El presidente de Uruguay, José Pepe Mujica, le recomendó a su par de Venezuela, Nicolás Maduro, "no dar por el pito lo que no vale el el pito" y que haga menos declaraciones y se concentre en la gestión de gobierno, porque "la oposición tiene todo el tiempo para gritar".
La Nación, Argentina

Gobernar deriva del griego kybernan, que significa timonear, dirigir el rumbo de una embarcación.

En el rumbo actual que navega Venezuela los «buenandros» matan más gente que las guerras de Afghanistan e Iraq juntas; motorizados amedrentan conductores en las vías y atropellan peatones en las aceras; el abuso de poder, la matraca y «el cuanto hay pa' eso» son los ejes de la gestión pública; la justicia es una caricatura; conseguir leche, aceite y papel higiénico es como jugar al palito mantequillero; la electricidad y los teléfonos se caen con cualquier palo de agua; la Internet es de las más lentas del mundo; las escuelas y los liceos no educan; los profesores universitarios han sido condenados a la marginalidad; los huecos en las carreteras despedazan acero, carne y huesos.

El señor Maduro debe gobernar, corregir el rumbo.

El tiempo de la charla se acabó.

Tuesday, March 26, 2013

Saturday, March 16, 2013

Fotos de Caracas: Color de El Verano

Sequía en Caracas, pigmentos vegetales y matices de colores
Palma y hojas secas
Palma y hojas secas

Hojas secas en un charco
Hojas secas en el agua con reflejos de cielo azul

Hojas secas sobre el pavimento
Naranja de hojas secas al lado de amarillo en la acera

Grama seca en azul
Grama seca sobre azul cielo
A mediados de Enero pasado Francisco Rivero, pintor y matemático radicado en el Estado Mérida, nos ofreció en El Color del Verano la sequía en las calles de Ejido, atrapada sobre el lienzo en «amarillo ámbar, cadmio, cromo y el indio de los pomos de colores».

Imitando su esfuerzo intenté fotografiar el color del verano en la tarde de Caracas, reemplazados los pomos de colores por combinaciones digitales de matiz, intensidad de color y valor: combinaciones de HSV.

Editando las imágenes en el GIMP encontré, para mi sorpresa, que el matiz de casi todas las hojas secas era el mismo: unos 31º, que en el círculo cromático se traducen en un matiz marrón-naranja. En otras hojas conseguí un matiz magenta-rosado: 313º en el círculo cromático. Una pregunta salta a la vista.

¿Cuál es el origen de esta invariancia?

Investigando en la red, encontré que hay tres tipos de pigmentos en una hoja: la clorofila, los carotenoides y las antocianinas. La clorofila, como sabemos todos, es verde. Los carotenoides absorben luz azul y son por lo tanto rojos, amarillos y naranjas. Las antocianinas son rojas y púrpura.

El color del verano, así parece, se expresa en la pintura en «amarillo ámbar, cadmio, cromo y el indio de los pomos de colores»; en la fotografía digital en marrón-naranja y magenta-rosado; y en la bioquímica de las plantas en carotenoides y antocianinas, que dominan el escenario vegetal cuando en la sequía del trópico, o el frío del otoño, la clorofila lo abandona.