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Thursday, November 07, 2019

La Codicia y Lo Político Ahogan Lo Personal

Economía y política circunscriben el espacio individual
Nadie me dijo que habría días así,
que pensamientos-planetas
de las palabras-estrellas
se irían, escaparían

hacia rendijas oscuras.
Que no sabría dibujar
tribulaciones del hambre,

la disonancia
de la carencia,

desesperanza
de no soñar.

Nadie me dijo que habría días así.
Busco esconderme en el odio,
pero no puedo. Huiría
muy lejos el Gran Espíritu

aquél que al Norte del continente
una tarde de luz
decidió acompañarme.

Busco y no encuentro puñales
balas en el arsenal

de la razón. Y no tengo
como defender el alma.

Nadie me dijo que habría días así.
Días que recuerdan días cuando
patadas sobre la puerta y gritos
nos despertaban de madrugada

—¡La Policía Municipal!
Hoy no nos deja soñar
la cruel imbecilidad

de ladrones gobernando,
o queriendo gobernar,

la codicia, lo político
asfixiando lo personal.

Nadie me dijo que habría días así.

Friday, March 29, 2019

La Pasión de Caracas

Agonía y sufrimiento en la oscuridad
De noche, sin electricidad,
Caracas es dolor
de miedo y sombras.

El agua es sudor
pegajoso de piel.
Entre los edificios

vuela un viento
acre de orina y mierda.
El hambre

desfallece de azúcar
a los diabéticos.
Desgarran las gargantas

las garras nauseabundas
de la codicia. Palabras
desquiciadas infectan

los pensamientos:
cibernético, electromagnético,
libertad, usurpación.

La desesperación grita.
¡Maduro!
¡Coño de tu madre!

Monday, October 08, 2018

La Kakistocracia y el Gas Comunal

El absurdo como sistema
En 1979, hace cuatro décadas, comprar gas en El Hatillo era cosa fácil. Bastaba con llamar a uno de tres distribuidores, Di Gas, Palma Gas o Tauro Gas, para que al día siguiente una bombona fuese despachada a la casa —dentro de un término razonable de la hora para la cual había sido prometida—. Comprar gas no era un trauma. Como tampoco lo eran comprar comida o medicinas, comer en un restaurante, usar el transporte público o manejar de noche por una carretera. Comprar gas, sin retrasos ni contratiempos, siguió siendo parte de lo cotidiano durante las subsiguientes tres décadas.

Hoy, cuando ha transcurrido una década más, las cosas son muy distintas. En toda Venezuela comprar gas se ha vuelto una penuria —penuria que es síntoma entre muchos de la degradación de la calidad de vida que nos ha traído el gobierno de los peores, la kakistocracia—.

¿Cómo fue desmantelado el servicio de distribución de gas?

El 3 de septiembre de 2007 Rafael Ramírez y Hugo Chávez Frías, “para acabar con el ‘oligopolio’ que imperaba entre los industriales del gas en bombonas”, crearon PDVSA Gas Comunal, cuyo objetivo sería “garantizar el suministro de GLP y Gas Metano en forma oportuna, confiable y segura a las comunidades”. La grandilocuencia de Chávez como muchas otras veces se estrelló con la realidad: el oligopolio se convirtió en monopolio –y a la vuelta de pocos años el servicio se vino al suelo–.

El desastre de PDVSA Gas Comunal no es un ejemplo aislado.

PDVSA Gas Comunal es, de hecho, paradigma representativo de como desgobierna la kakistocracia, que parece estar maldita por un toque de Midas al revés, que convierte en basura todo lo que toca.

La gerencia de PDVSA Gas Comunal, si es que se puede llamar gerencia a un desorden, es la típica gerencia de la kakistocracia. Los siguientes son ejemplos del desbarajuste:

– Ya no podemos pedir gas por teléfono. Ninguno de los números de nuestro distribuidor, Cacique Baruta, contesta. Que esto es verdad puede ser verificado por el lector: los números son 0212 9451131, 0212 9452572, 0212 9454308 y 0212 9452913. (Tampoco contesta el número de acceso nacional 0800 BOMBONA. Y los mensajes a la cuenta de Twitter @0800Bombona no son respondidos).

– Hace muchos años que Cacique Baruta no nos entrega factura.

– Los camiones de Cacique Baruta no despachan gas a nuestra vivienda, pero ocasionalmente nos topamos con ellos en la calle. Evidentemente los choferes están vendiendo gas a quienes a ellos les da la gana, cuando les da la gana.

La propaganda de PDVSA Gas Comunal, como toda la propaganda de la kakistocracia, es bombástica y basada en la mentira descarada. Mientras la gente no tiene gas la gerencia de PDVSA Gas Comunal se jacta de tener oficinas en todo el país “para dar el mejor servicio”, de ser una “suma de talento humano, tecnología, inversión y una gran infraestructura industrial”, y de expresar “la sabiduría, conciencia y productividad del pueblo”.

Por último PDVSA Gas Comunal, al igual que los demás entes de la kakistocracia, es intrínsecamente incapaz de corregir sus graves defectos. Sus funcionarios son sordos a la crítica y no responden a las denuncias, por bien sustentadas que estén.

La gerencia de Gas Comunal, kakistocracia al fin, se declara infalible, perfecta, paradigma resplandesciente para todos los pueblos del planeta.

Tuesday, January 10, 2017

Sobrevivir en Venezuela

Vislumbre de nuestra realidad
Hoy tuve la oportunidad de conversar con dos señoras que hacían cola para comprar papel higiénico y pasta de dientes. Una tenía un bebé en sus brazos, otra tenía dos. Pregunté.

—¿Cuánto tiempo tienen que esperar aquí?

—Hasta que salga la mercancía —contestó la más joven.

—¿Pero cuánto tiempo es eso? —insistí.

—Puede ser hasta las tres, hasta las siete de la noche –contestó la otra. Eran las nueve de la mañana.

—¿Y los niños tienen que aguantarse esto?

—¿Y que otra cosa podemos hacer?

La brutal realidad que vivimos los venezolanos nos ha reducido a masa inerme, a simple agregado de personas ocupadas en sobrevivir.

El gobierno arroja migajas para apaciguar y entretener. Mientras tanto continúa, incólume, su saqueo despiadado de los recursos de Venezuela.

Thursday, September 08, 2016

Hidrocapital

Carta abierta
Ciudadanos
Evelyn Vásquez, Presidenta de Hidrocapital
Wilmer Mora, Gerente del Acueducto Metropolitano
Belkys Caicaguare, Responsable del Area 5

Me dirijo a ustedes, presuntos responsables del servicio de agua potable en El Hatillo, en concordancia con mis intereses económicos y sociales como usuario de tal servicio.

En mi casa tenemos más de una semana sin agua.

Esta brutal negligencia, señores, constituye un acto de violencia física y psicológica —y a mis 64 años de vida útil y productiva una humillación absolutamente inaceptable. Hiedo, tengo la piel pegajosa y el pelo empegostado —me pican los ojos. Doy gracias a Dios porque anoche llovió y pudimos recoger unos baldes de agua del techo para echarle a las pocetas y disminuir un poco el olor a excusado de carretera que nos perseguía a mí y a mi familia por toda la casa.

He llamado por supuesto al servicio de reclamos de Hidrocapital. Cada día nos dan como respuesta una excusa distinta.

—Hay un problema en el Tuy II.

—Ya se restableció el servicio, las tuberías se están recuperando.

—Tendrán servicio mañana.

Con desfachatez absoluta se nos irrespeta, se nos veja con mentiras, tras mentira, tras mentiras.

Hidrocapital admite la verdad: que no nos está suministrando agua durante los tres días pautados en el rimbombante “Plan de Abastecimiento de Agua Potable”. Sin embargo, taimadamente justifica esta negligencia aduciendo que tal plan de Abastecimiento —no de Racionamiento, ni lo quiera Dios— no les obliga a proveernos de agua. Esta nos llegaría si y solo si se dieren las “condiciones operativas”, queriendo decir si y solo si ustedes, presuntos ingenieros de Hidrocapital, fueren capaces de garantizar el adecuado funcionamiento de las estaciones de bombeo pertinentes.

“Si nosotros no podemos cumplir nuestra responsabilidad”, se me dijo literalmente, ¡usted deberá esperar!

En un Estado funcional, ya los responsables de esta barbaridad estarían tras las rejas, o cuando menos reducidos a limpiar parabrisas detrás un semáforo, execrados para siempre de toda función profesional.

Trágicamente, en Venezuela este no es más que otro síntoma del sadismo psicopático típico de los ineptos irresponsables ignorantes que en su afán de expoliar los recursos de la Nación nos han arrastrado al colapso social.

Saturday, June 06, 2015

Corrupción y Colapso Social en Venezuela

La corrupción lleva a Venezuela al borde del colapso social
En Venezuela los contrincantes en la lucha política enmarcan sus acciones dentro de una presunta oposición ideológica entre una izquierda socialista y una derecha capitalista. La verdad es que socialismo y capitalismo son conceptos de escasa relevancia a la práctica social venezolana.

La verdadera lucha que se libra en Venezuela es entre quienes se lucran de la corrupción y quienes quisiéramos construir un país fértil para la vida creativa.

La corrupción está ganando, desde hace muchas décadas. Es tal su avance que Venezuela exhibe síntomas claros de lo que los pensadores sociales llaman colapso social, un proceso en el cual un grupo humano pierde su viabilidad como sociedad organizada.

Es posible, por otra parte, que el país esté reaccionando —que una suerte de respuesta inmune se esté activando en el organismo social.

Voceros afectos al gobierno no sólo comienzan a aceptar la corrupción como un hecho —llaman a combatirla.

«(El tema de la corrupción) lo he abordado desde diversos ángulos, causas, consecuencias, etc. Sin un golpe sustantivo a este fenómeno, sus diversas redes que están infiltradas por todas partes, la victoria no sólo electoral sino política, es difícil. Quizás sea el factor más peligroso que acecha, seduce, traiciona, sabotea, desmoraliza, se alía con la derecha, empobrece, cultiva la ineficiencia y el burocratismo, lo distorsiona todo… No hay solución diferente que la transparencia, la destrucción y sanciones de las complicidades, el desenmascaramiento y el castigo sin piedad… Es como necesaria una acción de salud pública colectiva, Sin duda esta lucha animará la participación del pueblo en la campaña electoral.» —Julio Escalona

La preocupación por los resultados electorales es la motivación de este nuevo interés por la corrupción, podría decirse y seguramente es verdad. Pero esto es natural, las respuestas inmunes son las de organismos cuya supervivencia se ve amenazada.

Los universitarios, como el resto de los venezolanos, respiramos de cerca el aliento de la corrupción, cada vez más fétido, cada vez más tóxico. Nos corresponde, por aquello de la «contribución doctrinaria en el esclarecimiento de los problemas nacionales», rechazarla sin ambages, perseguirla en la medida de nuestras posibilidades.

Saturday, September 28, 2013

Contaminación Sónica en Venezuela

Educación ambiental contra los ruidos molestos
La Organización Mundial de la Salud ha determinado que «el ruido es una amenaza que puede causar una variedad de problemas de salud a corto y mediano plazo: trastornos del sueño, efectos cardiovasculares, desempeño precario en el trabajo y los estudios, pérdida de la capacidad auditiva, etc».

Para contrarrestar esta amenaza se han desarrollado criterios objetivos que permiten establecer cuales niveles de ruido constituyen un problema de salud pública. La ley venezolana ha incorporado estos criterios estableciendo, además, sanciones penales y monetarias para quienes generando ruidos molestos atenten contra la salud de las personas. La aplicación práctica de estas normas legales ha sido objeto de investigación en instituciones de Educación Superior, como la Universidad Simón Bolívar.

Pero la ley de poco sirve si no se le hace cumplir. Con honrosas excepciones la gestión ambiental de alcaldías, gobernaciones y policías – y la de los Ministerios de Ambiente y Salud – ha sido negligente, negligente en tal grado que ha permitido el crecimiento exponencial de la contaminación sónica en Venezuela.

La irresponsabilidad de las autoridades locales y nacionales ante este grave problema de salud pública ciertamente desmoraliza. Pero no todo está perdido. Algunas instituciones educativas y ciudadanos de a pie han asumido la tarea de difundir los efectos nocivos de la contaminación sónica.

Los siguientes videos son una muestra de como el trabajo creativo de nuestros jóvenes siembra conciencia sobre el cuidado del medio ambiente sonoro.

Aunque el vil metal tintineando en el bolsillo es música para nuestra clase política, no olvidemos que los votos también cantan.

La educación ambiental podría generar una opinión pública informada, una que haría políticamente costoso incumplir el deber de combatir los ruidos molestos.




Sunday, August 11, 2013

Quince años después de 1998

El enigma de los dos Chávez
En el mes de febrero de 1999 Gabriel García Márquez entrevistó a Hugo Chávez Frías. Recogió su entrevista en “El enigma de los dos Chávez”, un título que sintetiza la siguiente reflexión, al final del texto.
El avión aterrizó en Caracas a las tres de la mañana. Vi por la ventanilla la ciénaga de luces de aquella ciudad inolvidable donde viví tres años cruciales de Venezuela que lo fueron también para mi vida. El presidente se despidió con su abrazo caribe y una invitación implícita: "Nos vemos aquí el 2 de febrero". Mientras se alejaba entre sus escoltas de militares condecorados y amigos de la primera hora, me estremeció la inspiración de que había viajado y conversado a gusto con dos hombres opuestos. Uno a quien la suerte empedernida le ofrecía la oportunidad de salvar a su país. Y el otro, un ilusionista, que podía pasar a la historia como un déspota más.
En 1998, antes de que Chávez ganara las elecciones, escribimos “Chávez y el Arte de la Guerra”, un artículo en el que sopesamos las cualidades de su liderazgo y manifestamos la necesidad de emprender en aquél momento una acción decidida contra la corrupción. En febrero del año 2000 examinamos en “Chávez, el Símbolo” la fuerza simbólica detrás del liderazgo carismático de Chávez. Y expresamos la necesidad de hacer coherente esta fuerza, casi mágica, con el ejercicio real del poder.

Quince años después de 1998, estos artículos podrían ayudarnos a desentrañar el enigma de los dos Chávez.

Chávez y el Arte de la Guerra

El liderazgo es un asunto de inteligencia, de sinceridad, de humanidad, de coraje y de severidad.
Sun-Tzu. “El Arte de la Guerra”.
La historia nos señala la inevitable recurrencia de los conflictos. El Arte de la Guerra, escrito en China dentro del marco de la tradición taoísta, es interpretado en el contexto contemporáneo como un manual que nos enseña los principios que rigen la dinámica de los conflictos; y que nos enseña también que conocer a fondo esta dinámica es esencial para reducir al mínimo posible la confrontación abierta, la ira, el derramamiento de sangre.

Sin negar la importancia de las dificultades económicas que enfrentamos, lo que realmente amenaza nuestra existencia como grupo humano, como Nación, es la desintegración de nuestra moral colectiva, lo que en la mañana del cuatro de febrero el Presidente Caldera llamó «el morbo de la corrupción». Eliminar la corrupción en Venezuela ya no es tan simple como identificar un grupo de «corruptos» y llevarlos a la cárcel. No, la corrupción ha invadido nuestro sentido ético. Y por sentido ético quiero decir el sentimiento que sirve de balance entre los intereses que generan las naturales ambiciones de los individuos y los intereses que generan las necesidades comunes.

En una sociedad sana el sentimiento ético tiende a inhibir comportamientos que son destructivos para el colectivo; y tiende a estimular en los individuos comportamientos favorables al bienestar de todos. Pero en Venezuela ya no hay honor en la lealtad hacia la Nación, que en realidad es lo mismo que decir que no hay honor en la lealtad hacia nosotros mismos. ¿Quién respeta al juez que no cede ante presiones, al policía que no se deja sobornar, al maestro que cumple con su trabajo, al médico que no sustrae los equipos del hospital público donde trabaja? Sin sentido ético colectivo no hay progreso. El «morbo de la corrupción» es un enemigo que debemos combatir y vencer, cuanto antes.

Veamos este conflicto desde la perspectiva de Sun-Tzu, según la cual la evaluación estratégica previa a todo conflicto descansa en la ponderación cuidadosa de cinco variables: la coincidencia entre los objetivos de la gente y los de sus gobernantes, las condiciones externas, las condiciones materiales, la disciplina y el liderazgo. Fijemos nuestra atención en la última de estas variables: si queremos enfrentar con éxito la corrupción, ¿qué condiciones debe tener el líder sobre quien recaiga la reponsabilidad de dirigir el conflicto?

Según los principios expuestos por Sun-Tzu, hace mas de dos mil años:

—El líder debe ser inteligente, para planificar con precisión y ser capaz de adaptarse a circunstancias cambiantes con celeridad y eficiencia.

—Su palabra debe ser confiable. Sus directrices deben ser claras, realistas y sin ambigüedades que dificulten llevarlas a la práctica.

—Debe querer a su gente, valorar sus esfuerzos y ser compasivo ante sus dificultades.

—Debe tener coraje para aprovechar sin vacilación las oportunidades de alcanzar la victoria.

—El líder debe ser severo: cuando alguien deba ser castigado por sus acciones, el castigo debe ser rápido e inexorable. Aunque el infractor esté cerca de sus afectos.

Los hechos han demostrado que Hugo Chávez Frías satisface las primeras cuatro de estas condiciones. La última condición le impone un reto difícil de satisfacer. Los venezolanos esperamos que las «realidades políticas» no impidan, una vez más, la victoria sobre el morbo de la corrupción.

Gustavo J. Mata
Diciembre de 1998.

Chávez, el Símbolo

Las incidencias de un año de gobierno no han disminuido la confianza que el Comandante Chávez inspira en el pueblo venezolano. A pesar de las dificultades económicas y las incertidumbres políticas, su popularidad no disminuye. ¿En qué se sustenta la durabilidad de este apoyo popular? ¿Qué ha recibido la mayoría de los venezolanos de éste primer año de gobierno? En nuestra opinión, la repuesta es muy simple: al pueblo venezolano le ha sido devuelta su dignidad. Examinemos esta proposición en detalle.

En la concepción social que presupone la supremacía de lo económico, la humanidad primaria de la gente desaparece. El ser humano es reducido a una unidad productiva, a una pieza de una enorme maquinaria cuyo mítico bienestar está por encima del de las personas. Este economicismo extremo puede manifestarse en sistemas ideológicos muy disitintos. Dos ejemplos particulares son: el «neoliberalismo salvaje», que hemos padecido en la última década, y la colectivización forzada de la Unión Soviética de Stalin, que tanto daño causó hace medio siglo.

En la ideología del neoliberalismo un ser humano vale en función de su valor como agente económico. De lo que se infiere que quien vive al margen del sistema económico pierde su valor como persona. Para el neoliberalismo, ocho de cada diez venezolanos son escoria que interfiere con el funcionamiento fluído de la maquinaria económica. Recordemos que esto no es una mera abstracción. Todo lo contrario. Es una realidad social que se refleja en el lenguaje coloquial (los monos versus los sifrinos), en los privilegios indebidos que implícita o explícitamente limitan el acceso a las universidades, en las vidas humanas que cobra la inseguridad.

Si el neoliberalismo nos arrebata la dignidad, la esperanza colectiva nos la devuelve. Hace unos días caminábamos por el boulevard de Sabana Grande. Un hombre, incapacitado por una enfermedad particularmente cruel, pedía limosna acostado sobre una camilla improvisada. Cuando señalamos la credencial del MVR, que lucía sobre el pecho como una condecoración, se acomodó la boína roja y sonrió. Percibimos que a pesar de su extrema pobreza se sentía pertenecer a algo que nos hacía iguales.

Como todos los seres humanos, los venezolanos necesitamos sentir que somos parte de una sociedad digna. Chávez se ha convertido en un símbolo que apunta hacia el colectivo que aspiramos todos. Y es a Chávez, el símbolo, a quien apoya irrestrictamente la mayoría de los venezolanos.

La gente que ha recuperado su dignidad exige ahora bienestar económico, educación, justicia: que cese de una vez la impunidad.

Es la responsabilidad de Chávez, el hombre, actuar en coherencia con Chávez, el símbolo.

Gustavo J. Mata
Febrero de 2000

Friday, March 01, 2013

La Gente Quiere Mano Dura

La utopía transmutada en distopía
Hace unas semanas fui a una consulta con un médico de Barrio Adentro.

"Tiene que hacer todo lo posible por hacer ejercicio", me dijo.

"El problema es que ya no se puede caminar por donde lo hacía, secuestran a la gente," contesté.

"Pero no debe tener miedo, tiene que cuidar su salud."

Pensé un poco antes de contestarle.

"En realidad miedo no tengo mucho, pero el peligro es muy real. Los malandros patrullan la zona en camionetas y van recogiendo gente en la calle: una por una. Son eficientes y productivos, secuestran varios de una vez".

El médico asintió.

"La verdad es que ustedes tienen una situación bien trancada."

"Así es", contesté. "Si trato de que no me mate un infarto, a lo mejor me matan los malandros".

"¿Y usted tiene plata para que lo secuestren?"

"Que va, en los secuestros express agarran a cualquiera. En mi Universidad unos malandros retuvieron a varios estudiantes en el bosque donde estaban haciendo unas prácticas. No los dejaron ir hasta que la familia de uno de ellos les dió plata."

"Amigo, aquí en este país tienen que poner mano dura."

"El problema es que poner mano dura cuesta votos."

Los venezolanos, como todos los seres humanos, somos capaces de acostumbrarnos a todo. Pero cuando nos comunicamos con gente que vive en sociedades funcionales nos damos cuenta del caos en que vivimos: cada vez más profundo, cada vez más inconcebible.

En mi tiempo de vida una Venezuela pobre y atrasada, pero con valores y reglas, ha pasado a ser una Venezuela pobre y atrasada, pero ahora con valores carcelarios, instituciones disfuncionales y discursos públicos alucinatorios.

Entender como caímos en esta situación podría ayudarnos a salir de ella. En este contexto es relevante un experimento clásico de sicología social: el Experimento de la Prisión, The Stanford Prison Experiment, que asume como pregunta.

¿Cómo responde la gente a un ambiente cruel, sin reglas definidas?

Sunday, November 04, 2012

Nefarios Consejeros

Of euyl counsellours, juges and men of lawe

El que tiene un cargo y autoridad

Gobernar una comarca: como un juez o consejero
que aún viendo la Justicia, claramente recta y ecuánime,
–enceguecido falsamente por el favor o la rigidez
condena a los inocentes–. Y a un transgresor:
le premia con favores. El que así actúa es tan sabio
como quien pretende hervir un cerdo vivo en una olla.
—De la Nave de los Necios, de Sebastián Brandt
To rule a Royalme: as Juge or Counsellor
Which seynge Justice, playne ryght and equyte,
Them falsly blynded by fauour or rigour
Condemnynge wretches gyltles. And to a Transgressour:
For mede shewinge fauours. Suche is as wyse a man
As he that wolde seeth a quycke Sowe in a Pan
—From The Ship of Fools, Sebastian Brandt

Tuesday, April 17, 2012

Gestión Pública en Venezuela

La función pública descuidada
Hueco en la calle C-1 de la Lagunita, en el municipio El Hatillo de Caracas
Hueco en la calle C-1 de la Lagunita, en el municipio El Hatillo de Caracas

En el barrio La Lagunita vive gente de los estratos A y B de la sociedad venezolana, gente cuyo nivel de ingresos es superior al del restante 97,7% de la población.

El hueco que aquí mostramos es representativo del abandono de los espacios públicos en La Lagunita.

Si este es el entorno en que vive la élite económica venezolana, el lector puede con facilidad imaginar el abandono de nuestro medio ambiente urbano en general.

Puede imaginar también la calidad de la gestión pública que toleramos en Venezuela.

Wednesday, October 12, 2011

Negligencia Criminal

Vivir en Venezuela, sin gobierno.
(En el Campo de la Verdad, ante la inminente batalla por la vida Arjuna, príncipe de los Pandava, desfallece. Krishna, el Señor, le aconseja.)

¿De dónde sale esta desesperanza, Arjuna,
en esta hora, la hora de la prueba?
Los hombres rectos no conocen el desaliento, Arjuna,
que no gana ni el cielo ni la tierra.

No sucumbas a esta debilidad que te degrada
porque no corresponde a un hombre que es un hombre.
Desecha este desánimo indigno y levántate
como un fuego que quema todo lo que enfrenta.

–Bhagavad Gita
Tres delincuentes armados asaltaron nuestra casa hace una semana. La casa que construímos con nuestras propias manos. La casa donde nuestros hijos fueron felices, jugaron y crecieron justos, honestos y creativos.

Sería comprensible que sucumbieramos a la tentación de lamentar aquí el horror que irrumpió en la intimidad de nuestro hogar; pero lamentarnos ahora sería conceder una segunda victoria a los criminales. Y sería indigno: sería una debilidad que ofendería la memoria de quienes han caído en esta guerra que el hampa ha declarado a la Venezuela que trabaja.

La violencia criminal se ha instalado en el devenir de nuestros días. En El Hatillo, a 500 metros de nuestra casa, un vecino fue asesinado de un tiro en la frente –para arrebatarle unas cuantas tarjetas de teléfono. En El Cementerio, en Caracas, un niño murió abaleado cuando de la mano de su madre salía de la escuela. En un barrio de Maracaibo una bala atravesó el techo de una vivienda y le quitó la vida a un niño que dormía. La delicuencia ejerce su imperio amparada por una impunidad casi absoluta.

Es digno –y necesario– expresar aquí mi convicción de que mucho más temprano que tarde Venezuela se impondrá sobre el latrocinio, sobre la miseria espiritual e intelectual de quienes han hecho del gobierno un ejercicio de negligencia criminal.

Saturday, September 17, 2011

Exclusión Social en la Educación Universitaria

Clasismo en la Venezuela actual

Soldados de la Centésima Primera División de Paracaidistas aseguran el ingreso de jóvenes afrodescendientes al Liceo Central de Little Rock (Arkansas, 1957) Soldados de la Centésima Primera División de Paracaidistas aseguran el ingreso de jóvenes afrodescendientes al Liceo Central de Little Rock (Arkansas, 1957)

El 24 de mayo de 2007 el presidente Hugo Chávez Frías anunció la eliminación de las pruebas internas que cada universidad pública aplica para el ingreso de los estudiantes, argumentando que «estos viejos métodos han sido instrumentos para la exclusión». Cuatro años después, ni la letra ni el espíritu de este anuncio se han hecho realidad: los sistemas de ingreso siguen siendo fuente de exclusión social en la educación universitaria.

El 24 de septiembre de 1957 el presidente Dwight D. Eisenhower ordenó a la Centésima Primera División de Paracaidistas desplegarse en la ciudad de Little Rock, en el estado de Arkansas. ¿El objetivo? Asegurar el ingreso de 9 estudiantes afrodescendientes al Liceo Central de Little Rock. El episodio de Los 9 de Little Rock, como desde entonces se conoce a estos jóvenes, se ha convertido en un icono de la lucha contra la exclusión social en la educación.

En 1957 la discriminación racial gozaba de legitimidad política en buena parte de los Estados Unidos. En 1954 la Corte Suprema de Justicia había declarado ilegales las leyes que sustentaban la exclusión social en la educación –pero el racismo, imbricado en el sistema político, hacía muy difícil implementar en la práctica este dictamen de la Corte. Cabe recordar que el 1 de diciembre de 1955 Rosa Parks había sido detenida en Alabama por ocupar en un autobús un asiento reservado a personas de raza blanca; que el 30 de enero de 1956 una bomba había estallado en la casa de Martin Luther King; y que el 21 de febrero del mismo año King había sido detenido por exhortar a transgredir las leyes raciales.

El conflicto racial en 1957 era políticamente complejo y difícil. Pero a Eisenhower, comandante supremo de las fuerzas que en alianza con la Unión Soviética habían derrotado al fascismo en Europa, no le era ajeno el conflicto. Consciente de su responsabilidad histórica, actuó con claridad de propósito, diligencia y determinación.

Con claridad de propósito, diligencia y determinación actuaron también los jóvenes afrodescendientes que desafiaron la exclusión social en Little Rock. En el liceo les esperaban el asedio, la burla y el desprecio de muchos estudiantes. Durante un año las fuerzas militares tuvieron que protegerlos de la violencia latente en el racismo. Al final, la vida premió su coraje y demostró la irracionalidad fútil de la discriminación. Todos culminaron su educación y se convirtieron en ciudadanos ejemplares: asesores presidenciales, directores de grandes empresas, profesores en universidades de primera línea.

El 24 de este mes la hazaña de Los 9 de Little Rock cumplirá 54 años. En Venezuela sigue intacta la exclusión social en la educación universitaria.

Monday, August 08, 2011

¿Hay Gobierno en El Hatillo?

La precaria gestión pública de El Hatillo




Las imágenes de arriba muestran la deforestación de uno de los pocos bosques tropicales que quedan en el municipio El Hatillo, estado Miranda.

La excavadora en la segunda foto altera la topografía de la escabrosa ladera que asciende desde la quebrada Machado hacia el sector de El Manguito de la carretera a La Unión. En el lugar se construye un presunto desarrollo habitacional.

A pesar de la magnitud de la construcción –y a pesar de que la misma se encuentra a escasos 1200 metros de la alacaldía del municipio– no es aparente en el sitio supervisión alguna del gobierno municipal.

No se observa la valla pública que debería identificar el uso de la obra, el nombre de la empresa constructora y los nombres y números de CIV de los profesionales responsables.

No es visible en un lugar público el cartón que debería exhibir la aprobación de las variables urbanas definitivas, la constancia de capacidad vial, la constancia de Hidrocapital de capacidad de servicios de agua y la autorización del Ministerio del Ambiente para realizar la deforestación.

Pero no sólo no se muestra al público la información que requiere la norma: la obra misma está oculta detrás de una cerca cubierta por un plástico negro.

¿Qué razones tienen los constructores para ocultar tanto los trabajos como la información pública requerida por la norma? No lo sabemos.

Lo cierto es que los ciudadanos que hacemos vida en el municipio El Hatillo tenemos razones de sobra para preocuparnos. Son muchos y muy graves los daños que ya nos ha causado el caos urbanístico. La lista que sigue es una muestra.

  • Las carreteras, además de estar llenas de huecos, son demasiado angostas para el tráfico que ya existe.

  • El transporte público es inadecuado e impide trasladarse con facilidad sin automóvil propio.

  • El servicio de electricidad es errático.

  • El agua nos llega por tuberías que revientan a cada rato por el exceso de presión que conlleva una demanda muy superior a la planificada. El servicio es tan precario que hay gente, edificios enteros, que tienen que comprar el agua en camiones.

  • La destrucción ambiental es casi total: algunas edificaciones descargan sus aguas residuales en las carreteras, las quebradas se han convertido en cloacas abiertas, la flora y la fauna han sido diezmadas, la basura se acumula en las calles.

El Hatillo Hoy


Una obra de la dimensión de la que se realiza en El Manguito podría agravar el deterioro de nuestra calidad de vida.

La carretera de El Hatillo a La Unión es una vía muy estrecha, ¿por dónde pasarán los habitantes del presunto desarrollo? ¿Descargarán las aguas residuales en la quebrada Machado? ¿Causará un daño ambiental irreversible la masiva deforestación? ¿Soportarán las tuberías de aguas blancas la carga adicional? ¿Empeorará aún más nuestro precario servicio de energía eléctrica? ¿Cómo se recogerá la basura? Estas son todas preguntas relevantes, que pudieran ser respondidas en parte sobre la base de la información que en este momento está oculta.

¿Por qué la Alcaldía de El Hatillo consiente este ocultamiento?

Debería estar en la esencia de la alcaldía del municipio, como parte del Estado que es, defender los intereses de los ciudadanos. Defender estos intereses pasa por garantizar el acceso a la información que requiere la norma. Que la Alcaldía de El Hatillo incumpla este deber es un hecho grave, que pone en entredicho la vigencia del Estado en el municipio.

Y que pone también en tela de juicio la vigencia del Estado en la Nación: no olvidemos que del desarrollo urbano son corresponsables el Ministerio del Ambiente, Hidrocapital y Corpoelec. Si hemos llegado a la anomia actual es porque los ciudadanos de El Hatillo no hemos sido amparados por estos entes del Estado, encargados de la protección del ambiente y la distribución racional del agua y la energía eléctrica.

El incumplimiento abierto de las normas de urbanismo perjudica a los habitantes de el municipio El Hatillo. Y peor aún, evidencia que en Venezuela el Estado ronda la condición de Estado fallido.

Y la condición de Estado fallido es muy peligrosa en las circunstancias geopolíticas del momento.

Sunday, January 23, 2011

¿Es necesaria una Ley de Educación Universitaria?

Al comienzo de la autopista, bajando hacia La Guaira, puede verse un edificio inclinado fuera de la vertical –ha estado así desde que al final de su construcción, hace medio siglo, cedió el terreno que lo soporta. Técnicamente inhabitable, el edificio es de todas formas hogar de varias familias. Un profesor visitante de Física lo vio hace años, camino de regreso al aeropuerto. Nos dijo, medio en serio, medio en broma: –En Venezuela no se cumple ni la Ley de la Gravitación Universal.

¿Por qué, si lo más probable es que no se cumpla, ha causado tanto alboroto la vetada Ley de Educación Universitaria (LEU)? Este autor se declara incompetente para responder esta pregunta, cuya respuesta es más bien un asunto de Antropología Cultural. Pero esto no es tan importante: los objetivos esenciales de la LEU pueden alcanzarse dentro del marco jurídico vigente; bastaría con implementar políticas públicas viables, racionales y objetivamente verificables.

Tomemos como ejemplo el problema de la injusticia que generan los mecanismos de ingreso a las universidades. Este problema puede resolverse aplicando una sencilla política de incentivos: otorgando financiamiento adicional a aquellas instituciones cuyos mecanismos de admisión resulten en un perfil socialmente equilibrado de su población estudiantil.

Podría objetarse que la desigualdad en el ingreso a las universidades tradicionales tiene su origen en múltiples factores (la mala calidad de la Educación Media y los jugosos dividendos que ofrece la comercialización del ingreso universitario son dos de ellos). Pero son precisamente las universidades las que pueden, y deben, diseñar sistemas de ingreso que compensen estas dificultades.

Es función del Estado minimizar los desequilibrios sociales, regulando adecuadamente las instituciones. Regular mediante incentivos puede generar mayor justicia social.

Thursday, December 30, 2010

Mensaje de Félix Díaz, lider indígena argentino

Al cumplirse un mes de un violento desalojo policial en la comunidad indígena Qom La Primavera de Laguna Blanca, en Formosa, Argentina, Félix Díaz, líder comunitario, comenzó junto a cinco compañeros una huelga de hambre. Este es su mensaje.


Sunday, November 21, 2010

Danilo Anderson, justicia e impunidad

Al pie del bloque 14 de Monte Piedad, la noche de la Plaza Alí Primera se siente como la noche de una plaza de pueblo. Al suroeste, paralelas a un bloque de 4 pisos, han sido dispuestas seis mesas de ajedrez. Seis niños juegan una partida simultánea con Luis Casadiego, miembro del Comité Cultural Alí Primera. En el sencillo escenario un músico aclara la voz. Alguien dice: –está sabroso este frío. Las luces verdes, rojas y amarillas –y la algarabía festiva de los niños– nos recuerdan que la Navidad está cerca.

La Navidad celebra la esperanza: la certeza de que el día más oscuro del año será, precisamente, el día en que renacerá la luz. Esta noche la comunidad conmemora que han pasado 6 años desde que murió Danilo Anderson.

–Recordar a Danilo es luchar contra la impunidad, me dice Luis.

Minutos más tarde comienza la música. Un verso de una canción resume el por qué estamos aquí: “un paso adelante de la justicia nos cuesta un hombre”...

“¿Y no es buscar justicia el núcleo primordial de una revolución?”, pienso.

En el trayecto que lo llevó del liceo Guzmán Blanco a la Escuela de Derecho y luego al Ministerio Público, Danilo Anderson aprendió la fuerza del Derecho como instrumento de civilización.

Como Fiscal le hizo honor a esta fuerza. Su actuación reflejó, sin cortapisas, el principio de la igualdad ante la ley. Ricos y pobres fueron convocados al Ministerio Público a responder por sus actos.

Danilo no cedió ante amenazas y presiones. Esto le costó la vida. Ya muerto hay quienes buscan abrirle más heridas, esta vez morales.

Quizás Danilo sobrestimó la fuerza del Derecho en un país en el que las relaciones de poder, primitivas, no han sido todavía temperadas por la civilización. Pero el camino que transitó es el correcto: sin Derecho no hay justicia.

Quienes asesinaron a Danilo quisieron asesinar, con él, nuestra esperanza de justicia.

Tuesday, November 09, 2010

¡Incáutese el pueblo de El Hatillo!

El día de los muertos los concejales del Hatillo se reunen en la Cámara Municipal, a media cuadra de la Iglesia. Su cometido es cocinar una ordenanza que arrebatará tierra y vivienda a los habitantes originarios del pueblo.

Un grupo de vecinos se ha presentado a defender la comunidad. Mercedes, una de ellos, vive en la Unión, a 2 kilómetros de la Alcaldía. Si el Concejo Municipal permite el desarrollo comercial en la zona, el precio del terreno de Mercedes aumentará. Tomando los precios de una urbanización cercana como referencia, se estima que valdrá unas 5 veces más.

Según la nueva ordenanza, este aumento de valor obligaría a Mercedes a pagar unos 700.000 BsF de impuesto. Como no los tiene, Mercedes tendría que hipotecar su casa para pagar. Y como tampoco tiene para pagar la hipoteca, quedaría en la calle, con sus hijos y sus nietos. La ordenanza crea un mecanismo para incautar la propiedad de los habitantes de El Hatillo.

El tiempo pasa lento en la Cámara: los concejales alargan la discusión para cansar a los vecinos. Han pasado 7 horas cuando termina la sesión. Un concejal cierra con una sentencia: –la ordenanza se aplicará a todo el municipio. Mercedes imagina un vampiro hincando los dientes en el cuello de su nieto.

“El Hatillo tiene sus espantos”, piensa Mercedes cuando sale de la Cámara. Afuera, en un banco en la plaza, un ciego, un sordo y un mudo comparten una botella de cocuy. El ciego ve la preocupación de Mercedes.

–¿Qué pasa señora Mercedes? –pregunta.

–¡Quién nos va a salvar ahora? –contesta Mercedes.

El sordo la escucha y dice: –se oye que el Rojo Rojito aparece por El Encantado.

El mudo se echa un palo, se levanta del asiento y habla.

–¡Llámenlo! El Hatillo también existe.

Saturday, September 25, 2010

Socialismo en 307 palabras

Amazon.com ofrece 23.811 libros sobre el socialismo, un extenso y complejo cuerpo de ideas cuyo estudio podría ocupar una vida entera.

¿Qué queremos decir nosotros, legos en la materia, cuando hablamos de socialismo en Venezuela? Ensayemos una respuesta, encapsulada en 5 ideas que definen una visión personal.

1) Las desigualdades de poder y riqueza en la sociedad actual son injustificables. Resultan de la explotación. Transgreden un principio ético tan antiguo como la civilización: la reciprocidad. "Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros," reza el evangelio según San Lucas.

2) Cada quien tiene derecho a construir su entorno social, y expresar su individualidad, con su trabajo. El trabajo no es una mercancía.

3) Otro mundo es posible. Las injusticia que prevalece no es el destino inevitable de la especie humana. En toda persona coexisten pulsiones egoístas y altruistas; pero existen formas de organización social en las que el altruismo predomina sobre el egoísmo. (Nótese que esto no significa que los miembros de una sociedad tengan que sacrificar su individualidad y sus aspiraciones personales. Significa equilibrar la necesidad y la libertad.)

4) Hace menos de medio siglo que Martin Luther King pronunció estas palabras: "no nos revolquemos en el valle de la desesperanza... sueño que un día, en las colinas rojas de Georgia, los hijos de quienes fueron esclavos se sentarán a la mesa con los hijos de quienes fueron amos de esclavos." Las ideas, el trabajo y la cooperación pueden llevarnos a ese otro mundo posible.

5) Siglos de condición colonial han dejado su huella en nuestra psiquis colectiva. Pero somos capaces de construir nuestra identidad, de afirmarnos como pueblo libre. Lo estamos haciendo.

Esta es nuestra visión personal del socialismo, una contribución que se verá recompensada en la medida en que cada lector o lectora asuma el definir la suya propia.

Sunday, August 15, 2010

Tráfico en Caracas, Trabajo y Desarrollo Urbano

En ausencia de diseño urbano.
Santiago Ramón y Cajal vive sus veintitantos en El Hatillo. Trabaja en el centro de Caracas. Se levanta de madrugada y contempla el duro día que le espera. Respira hondo, hojea por unos minutos las Meditaciones de Marco Aurelio y sale al estacionamiento. Si todavía no se ha armado la cola es posible que llegue en una hora a Carmelitas. Si la cola ya comenzó tardará hasta 3 horas.

Antonio Padrón se levanta oscuro en los Frailes de Catia. En la calle rondan los malandros. Se persigna, sale y busca la protección de otros vecinos que también van a trabajar. Con suerte llegará a El Hatillo en 2 horas. Para ganar 150 bolívares fuertes haciendo un jardín.

"¿Por qué hay tanta cola en Caracas?" pregunté a un sargento de tránsito en El Hatillo. "Por el caos urbanístico. Se construyen desarrollos sin hacer primero la vialidad." Tiene razón, las vías no dan más—y sin un sistema de transporte seguro y eficaz, un vehículo particular es una necesidad. Es así que las calles se llenan de carros.

Al exceso de vehículos, al transporte público inadecuado y al colapso del sistema vial se agrega otro problema: el abuso de muchos conductores, que manejan con infantil desprecio por los derechos del otro. Este abuso se agrava por la parálisis de las autoridades competentes.

Veamos un ejemplo.

Al lado de la intercomunal Guarenas-Guatire hay un Centro Comercial en cuyo acceso se forma una gigantesca cola, que a veces ocupa todos los canales. Si usted va a Oriente puede perder hasta media hora de viaje, cortesía del "Shopping Mall". ¿Nadie garantiza el libre tránsito en esta vía Nacional?

El caraqueño promedio pasa media jornada en las colas. Esto quiere decir que el tráfico cercena la mitad de la capacidad productiva de Caracas: que el tráfico es un enemigo que socava el poder del trabajo.

Detener el abuso en el tránsito debería estar en la agenda del nuevo Gabinete para el sector transporte.