Sunday, May 06, 2007

Arias, referendo y TLC

Hace tres meses la Asamblea Nacional de Venezuela aprobó la Ley Habilitante, que le confiere al Presidente Hugo Chávez la capacidad de legislar sobre un grupo de materias durante 18 meses. En ese momento Oscar Arias, Presidente de Costa Rica, calificó esta Ley como una "negación de la democracia." Afirmó, en una no muy sutil indirecta, que: "para un dictador...lo importante no es tener oposición sino un poder absoluto." En contraste, agregó, "el demócrata cree que sólo el poder detiene al poder y, por lo tanto, tiene que existir una división de poderes, ya que es con esos frenos y contrapesos como mejor opera una sociedad."

Aunque no queda claro de sus declaraciones, presumimos que Arias se refiere a la división de poderes del Estado liberal tradicional: ejecutivo, legislativo y judicial. Hoy, sin embargo, hay en Costa Rica un conflicto muy distinto de poderes: el poder del pueblo se enfrenta al poder de la globalización neoliberal.

Costa Rica, junto con la República Dominicana, el Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, ha negociado un Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos (TLC). En la página web del Ministerio de Comercio Exterior de Costa Rica (MCECR), bajo el títular "Costa Rica firma TLC," encontramos que una de las virtudes del TLC es que "se facilita la circulación de bienes, al bajar las barreras arancelarias y no arancelarias que inciden sobre el comercio." ¿Se facilita la circulación de los trabajadores? No. "Los TLC no son instrumentos para regular el tema migratorio," sentencia el MCECR. ¿Qué opinan los trabajadores? En una acción de calle, Don Masís de Moravia carga un letrero. En la parte de arriba dice "Si el TLC pasa seremos esclavos, como este burro." En la parte de abajo un burrito, algo triste, dice "fuera los vendepatria."

Este tratado sería ratificado, en principio, por la Asamblea Legislativa. Sin embargo, desde hace varios meses se empezaron a escuchar voces que pedían someter la aprobación o rechazo del TLC a un referendo popular.

¿Cuál era la posición del Presidente Arias en ese momento? Ante la pregunta: "...hay sectores sociales y políticos que reclaman un referéndum. ¿Ha considerado esta posibilidad?," el Presidente respondió que ..."esa posibilidad nadie la ha planteado con seriedad. Primero porque ya saben que si se planteara y se hace, lo pierden los que están en contra. Segundo, porque acabamos de pasar una elección de presidente y diputados, y una más reciente de alcaldes. Y tercero, porque el TLC con Estados Unidos debe estar aprobado antes de marzo de 2008. De tal manera que todos los que hablan de eso es como un obstáculo más, un valladar más para posponer la votación sobre el (TLC) y que no se lleve a cabo."

Pero, como podría haber sucedido en una película de Alfred Hitchcock, los eventos le tomaron por sorpresa. El 12 de abril pasado el Tribunal Supremo Electoral (TSE) aprobó una solicitud de referendo por iniciativa ciudadana, que había sido introducida por el ex-diputado José Miguel Corrales. ¿Qué hizo Arias? Giró sobre sus talones e ¡introdujo su propia solicitud de referendo ante el TSE!

Ahora, según el gobierno de Arias, "(el referendo) le da la posibilidad a la ciudadanía de que se pronuncie sobre un tema de trascendencia nacional. Esta es una oportunidad extraordinaria, ya que como país damos un paso muy importante para enriquecer y profundizar la democracia a la vez que le gritamos al mundo que seguimos estando a la vanguardia en desarrollo democrático..."

El TSE aprobó la solicitud de Arias, que toma prioridad sobre la iniciativa ciudadana y aumenta así su capacidad de maniobrar a favor de los intereses de EEUU. La pelea sigue. Pero, cualquiera que sea el resultado, en este momento a Arias lo tiene contra las cuerdas el pueblo.

2 comments:

REINA said...

Los Pueblos ejercerán sus derechos, cuando un pueblo alza su voz y brazos en pro de lucha, es una señal de su depertar.

Abajo Cadenas!!

Rodrigo Jimenez said...

Costa Rica: El Presidente avala el TLC porque favorece sus empresas
31 de mayo de 2007, por Rodrigo Jimenez Vega
Costa Rica está viendo en los últimos años la mas desvergonzada intentona de destruir toda la infraestructura social y de servicios que los costarricenses hemos contruído a lo largo de casi sesenta años.

En este descarado intento varios políticos que incluso han ostentado el cargo de Presidente Constitucional del país, han aceptado sobornnos, obsequios, y manipulado proyectos para despojarnos y literalmente robarnos activos valios y estratégicos, como son la empresa de telecomunicaciones ICE, el Instituto Nacional de Seguros, la Fábrica Nacional de Licores, y la Caja Costarricense de Seguros Social.

Por supuesto que Oscar Arias y su hermano, que se dedsempeña como primer super ministro y gerente general del gobierno, están interesados, muy interesados en que se apruebe el TLC y la legislación paralela, porque pretenden adueñarse de estos importantes activos y privilegios.

Debemos recordar que el interés del imperio y su capataz Bush,y su monaguillo Cheney también forman parte de sociedad y corporaciones que reslizan negocios estrategicos, como lo son Halliburton, Harken, y otras empresas que se meterían en Costa Rica para explotar los recursos neturales hasta agotarlos y dañar irremediablemente el entorno ecológico.

Lo que deben saber estas aves de rapiña es que cada día mas costarricenses estamos dispuestos a dar la lucha en el terreno que sea para evitar esta corruptela, Queremos un país que sea solidario, próspero, con vocación de justicia social, abierto al comercio mundial de manera justa, amante de la paz y por supuesto antibélico, y de gran responsabilidad ambiental.

Se nos ha tildado de neo comunistas por parte de los diputados esbirros y serviles cómplices de la corrupción y no se dan cuenta de que se debn al pueblo al que juraron fidelidad y honestidad a asumir sus cargos.

Estamos en pie de lucha y si tenemos que llegar hasta las últimas consecuencias lo haremos y les recomiendo a los oportunistas que se dicen empresarios que vayan buscando otro nido donde explotar, agviulla de vividores.

Rodrigo Jiménez Vega, Costarricense