Sunday, December 26, 2010

Buhonero

Economía informal en Venezuela
Lo propuso el filósofo Jeremías Bentham en 1789, lo usó Bolívar en su discurso de Angostura y hoy se le invoca como principio del socialismo del siglo XXI: «el sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política».

Un principio sirve de patrón para evaluar las acciones de quienes a él se adhieren. En estos días, la decisión de la Alcaldía de Caracas de impedir a los buhoneros copar espacios públicos ha generado una controversia en la que están, de un lado, el bienestar de las personas que transitan por calles y aceras, y del otro, el derecho de los buhoneros a ganarse la vida. Siendo los buhoneros gente humilde, hay quienes ponen en tela de juicio la pertinencia de esta acción de la Alcaldía socialista.

El principio de la mayor suma de felicidad posible permite dirimir el asunto. ¿Cuántas personas dependen de los buhoneros? ¿Miles, decenas de miles? En todo caso representan una minoría en relación a los 5,5 millones de habitantes de la ciudad. Es claro que la suma de felicidad de todos los ciudadanos de Caracas será muchísimo mayor si se mantiene la integridad de los espacios públicos.

Esto no implica soslayar el significado social de la buhonería. Al contrario, implica entenderla como síntoma de un problema más profundo: el que nuestra economía, en la periferia del capitalismo, no genera suficientes fuentes de empleo para atender las necesidades de la población. “La necesidad tiene cara de buhonero”, solía decir mi difunta madre.

Una política permisiva hacia los buhoneros aumentaría el malestar de la mayoría, debilitaría nuestro ya precario Estado y limitaría nuestra capacidad de forjar un país fuerte –uno en el que nuestros compatriotas no se vean obligados a ser carne de cañón de los importadores de baratijas que, en última instancia, se apoderan de la plusvalía del comercio en las calles.

11 comments:

Luigino Bracci Roa said...

No sé Gustavo. Yo entiendo que se podía justificar la buhonería hace 5 ó 10 años, cuando el desempleo aún era alto. Pero el hecho es que hoy uno podría ganar mucho más como buhonero que trabajando de manera formal. Muchos se han acostumbrado a esa forma de trabajar y están criando a sus hijos y parientes jóvenes para que también sean buhoneros (algo para mí inadmisible: hay universidades, institutos técnicos y el INCES, donde cualquier joven puede recibir instrucción para trabajos más creativos y enriquecedores), y muchos inmigrantes que vienen de otros países vienen a dedicarse también a la buhonería.

De verdad yo no estoy de acuerdo con tanta justificadera del buhonerismo a estas alguras del proceso. El seguir justificándolo y seguir diciendo "pobrecitos" sólo incentiva a que personas de otros países vengan acá a trabajar de buhoneros, y a que jóvenes que podrían recibir instrucción para lograr mejores empleos terminen dedicándose a estar echados en la calle vendiendo mercancía.

Gustavo J. Mata said...

Luigino, estoy consciente de que me metí en camisa de once varas al abordar, en una cuartilla, el asunto de la buhonería. El problema es complejo.

Tienes razón cuando dices que «uno podría ganar mucho más como buhonero que trabajando de manera formal». Pero este no es el caso de todos los buhoneros. Piensa en la gente que arriesga la vida toreando carros para vender refrescos, cargadores para celulares y billetes de lotería en autopistas y semáforos. Opino, en ausencia de estudios serios que cuantifiquen el problema, que la mayoría de los buhoneros lo son porque no tienen opciones.

Nota que el artículo no justifica la buhonería. Lo que justifica es la voluntad de la Alcaldía de Libertador de evitar que colapsen los espacios urbanos de uso colectivo, como el casco central y el bulevar de Sabana Grande.

El artículo sí asoma una explicación del buhonerismo como fenómeno social: la carencia de opciones de trabajo dentro de la economía formal.

Angie Luzbelt said...

Considero que, como está la situación económica actual, en nuestro país la necesidad de ser un buhonero más está tocando las puertas de los que -pretendían algún día- formar parte de la "clase media". La economía informal es mucho más beneficiosa para quien la ejerce que el trabajo formal, basta con comparar el salario de un profesor universitario a tiempo completo en categoría instructor, con lo que se puede ganar vendiendo "algo", es decir, lo que se pueda en las calles.

Saludos

Enrique said...

Estimados Venezolanos, Veo que la camisa de 11 varas en la que el amigo Gustavo se metio es bien grande, pues toca dos aspectos que son fundamentales: El primero es, sin desconocer la buhoneria como una "formalidad" dentro de la informalidad, generadora de recursos eficaz, mas no eficiente, en una sociedad cuyo lubricante es el capital. Y el fracaso político en la sustitucion de valores, sea por omision en su aplicacion o por la "buena intencion de ayudar" (de buenas intenciones esta llena la autopista al infierno dice alguien). El amigo Sr. Luigino cita acertadamente la nueva inmigracion; y me apoyo en esa cita para compartirles ¿cual era la motivacion de los inmigrantes en la época de los gloriosos 50? EL AMOR AL TRABAJO. ¿Que es lo que ha faltado en toda esta catajarra de buenas intenciones gubernamentales? EL AMOR AL TRABAJO Y AL HECHO DE TRABAJAR. La política social, no los politicos, han promovido un clima de ayuda a quien no tiene, basados en la parábola del "hijo pródigo", el niño perdio su herencia y el padre agradecido lo viste nuevamente, lo calza, y le da una "beca refugiado", casa por construir, programas sociales alimentarios... y ¿no era mas sencillo, creativo y enriquecedor (cito) prepararnos para el trabajo? Pues porque aun las ayudas son un concepto que roza el capitalismo, porque hay que ver el dinero que se requiere para ayudar... Les apuesto que el día en que nosotros dejemos de comprar a los buhoneros cuanta baratija haya en la calle, que pregonemos la cultura del comercio formal, pues se acaba la rentabilidad. Digame ¿que político compra en los puestos de buhonería? Es un enorme gato cuya gran cascabel nadie ha querido colocar. Pero su servidor cae y peca por su boca, porque les compra, apoyando la escalada de corrupcion que se enciende desde el momento en que sale el producto que compramos (desde china generalmente), sobornos por aqui y por alla, el pago para que me dejen trabajar tranquilo hasta que "estrenamos" el producto. Es digno de un "Como funciona" en Discovery.

Gustavo J. Mata said...

Gracias por sus comentarios, Angie y Enrique.

El asunto de los buhoneros es relevante y tiene muchas aristas. Para mí se ubica dentro de un tema más general: el reconstruir una Caracas para los caraqueños.

Me contenta que el artículo haya estimulado esta interesante discusión.

h.c.t. said...

El problema de la buhoneria no es un problema sencillo.
1) Por un lado tenemos que para muchos (no para todos, porque también estan los vivos). cuyo unica manera de llevar los sustentos a su hogar es este medio de vida.
2) Tenemos los demás habitantes, que transitan por la ciudad para los cuales los buhoneros son un estorbo, aunque gran cantidad de ellos son complices de los mismos al comprarle a ellos.
3) Y los negocios, alhehdedor de los mismos, mayoristas, cobradores de peajes, etc.
Seria bueno hacer una verdadera mesa de discusión, foro, catedra libre, etc,
4) Y de último hay que recordar la sopotocientas promesas de crearles espacios, que no se han cumplido.

Gustavo J. Mata said...

Gracias por su aporte a la discusión, h.c.t.

cochinodinero said...

La solución es más sencilla de lo que se imagina, si existen buhoneros es porque la formalización es cara y difícil. Si se facilita que quienes quieran ser independientes lo hagan bajo reglas y condiciones fáciles de cumplir, el problema se acaba. Lo que ocurre es que a algunos les encanta controlar todo y además son tan sabios que deciden por todos los demás. El problema real del buhonerismo es todo el entramado de crimen organizado que se elabora alrededor.

Saludos

Gustavo J. Mata said...

Saludos, cochinodinero.

Usted tiene razón cuando dice que «...a algunos les encanta controlar todo y además son tan sabios que deciden por todos los demás».

La pregunta es: ¿quiénes son esos «algunos»?

El mundo es dialéctico, cochinodinero.

cochinodinero said...

Así es amigo Mata, tanto en la izquierda como en la derecha existen esos seres, los de la derecha buscan controlar para mantener sus privilegios, mal ganados. Los de la izquierda buscan controlar en pos de una igualdad que nunca se logra. Al final, la libertad debe ser la única respuesta. Más que combatir al buhonero hay que entender que es capaz de vender más barato que el detallista porque sencillamente los locales son costosos, los impuestos son altos, las autoridades asfixian, etc. Si se logra que el informal se formalice y comience a ser más productivo, todos ganan. Ni la izquierda ni la derecha tienen la respuesta.

jhonluismc said...

compañeros yo vengo de una familia la cual nació y creció en el buhonerismo, soy de cabimas estado zulia y leyendo un poco de cada uno de los comentarios creo necesario dar mi seria opinión sobre el tema. es cierto el buhonerismo es solo una consecuencia de la situación del país no es el problema ya que el problema es educacional, las personas que están en estos trabajos informales por lo general entran para apalear la situación económica que les aqueja pero el mismo sistema los envuelve en lo que conocemos como plubalia dejando un margen de ganancia impresionante para esas personas que tenían una situación precaria, por lo cual enseñan a sus hijos el oficio ya que se puede ganar mas de lo que pude ganar un profesional. ha hora bien el problema no son los buhoneros el problema es la plubalia, el problema es la falta de educación, el problema son los lugares que tomaron para ejercer sus oficios. considero que si logramos organizar a todos los que de una manera u otra ejercen este oficio para reubicarlos de forma digna y dales la educación necesaria para que ejerzan su oficio de forma efectiva sin afectar al colectivo tendríamos mejores resultados,los únicos que tienen derecho a estar debidamente establecidos en el comercio son los grandes empresarios y eso debe de cambiar es necesario que los buhoneros se eduquen para el comercio y tengan las posibilidades de ejercer su oficio en lugares dignos donde no perjudiquen a nadie con su labor. los sambiles tienen que ser del pueblo y para el pueblo los grandes centros comerciales tienen que ser construidos por el pueblo y para el pueblo pero para eso es necesario educación e igualdad de oportunidades.