Saturday, September 17, 2011

Exclusión Social en la Educación Universitaria

Clasismo en la Venezuela actual

Soldados de la Centésima Primera División de Paracaidistas aseguran el ingreso de jóvenes afrodescendientes al Liceo Central de Little Rock (Arkansas, 1957) Soldados de la Centésima Primera División de Paracaidistas aseguran el ingreso de jóvenes afrodescendientes al Liceo Central de Little Rock (Arkansas, 1957)

El 24 de mayo de 2007 el presidente Hugo Chávez Frías anunció la eliminación de las pruebas internas que cada universidad pública aplica para el ingreso de los estudiantes, argumentando que «estos viejos métodos han sido instrumentos para la exclusión». Cuatro años después, ni la letra ni el espíritu de este anuncio se han hecho realidad: los sistemas de ingreso siguen siendo fuente de exclusión social en la educación universitaria.

El 24 de septiembre de 1957 el presidente Dwight D. Eisenhower ordenó a la Centésima Primera División de Paracaidistas desplegarse en la ciudad de Little Rock, en el estado de Arkansas. ¿El objetivo? Asegurar el ingreso de 9 estudiantes afrodescendientes al Liceo Central de Little Rock. El episodio de Los 9 de Little Rock, como desde entonces se conoce a estos jóvenes, se ha convertido en un icono de la lucha contra la exclusión social en la educación.

En 1957 la discriminación racial gozaba de legitimidad política en buena parte de los Estados Unidos. En 1954 la Corte Suprema de Justicia había declarado ilegales las leyes que sustentaban la exclusión social en la educación –pero el racismo, imbricado en el sistema político, hacía muy difícil implementar en la práctica este dictamen de la Corte. Cabe recordar que el 1 de diciembre de 1955 Rosa Parks había sido detenida en Alabama por ocupar en un autobús un asiento reservado a personas de raza blanca; que el 30 de enero de 1956 una bomba había estallado en la casa de Martin Luther King; y que el 21 de febrero del mismo año King había sido detenido por exhortar a transgredir las leyes raciales.

El conflicto racial en 1957 era políticamente complejo y difícil. Pero a Eisenhower, comandante supremo de las fuerzas que en alianza con la Unión Soviética habían derrotado al fascismo en Europa, no le era ajeno el conflicto. Consciente de su responsabilidad histórica, actuó con claridad de propósito, diligencia y determinación.

Con claridad de propósito, diligencia y determinación actuaron también los jóvenes afrodescendientes que desafiaron la exclusión social en Little Rock. En el liceo les esperaban el asedio, la burla y el desprecio de muchos estudiantes. Durante un año las fuerzas militares tuvieron que protegerlos de la violencia latente en el racismo. Al final, la vida premió su coraje y demostró la irracionalidad fútil de la discriminación. Todos culminaron su educación y se convirtieron en ciudadanos ejemplares: asesores presidenciales, directores de grandes empresas, profesores en universidades de primera línea.

El 24 de este mes la hazaña de Los 9 de Little Rock cumplirá 54 años. En Venezuela sigue intacta la exclusión social en la educación universitaria.

16 comments:

Luigino Bracci Roa said...

Yo no diría que la exclusión sigue intacta. La exclusión persiste completamente en universidades como la USB y la UCV, pero el gobierno creó (o amplió) otras universidades donde las personas de menos recursos sí pueden entrar, tales como la UBV, UNEFA, UNESR, UNERG, etc.

Que la calidad de las universidades experimentales sea menor que las autónomas, o que no hay investigación ni extensión, probablemente sea cierto. Hay mucho que mejorar. Pero al menos sí se están haciendo esfuerzos desde este lado para superar la exclusión... el problema es que, del "otro lado", tienen todo a su favor para seguir excluyendo.

L Zambrano said...

¿Que quiere decir el Sr. Roa con "tienen todo a su favor para seguir excluyendo"? Creo que también el Estado no cumple su rol, ejerciendo la presión donde debe hacerlo para hacer cumplir tales políticas. Quizás termine muchas veces, de forma implícita, como cómplice, a fin de no hacer ruido que cree consecuencias negativas a la politiquería ... ¿habrá diferencia entre los politiqueros de las universidades, de la oposición, y del gobierno? No creo

Gustavo J. Mata said...

Tu comentario es muy pertinente, Luigino. Lleva a las siguientes observaciones.

A.- La mayor parte del presupuesto universitario es asignado a las instituciones donde hay mayor exclusión.

B.- Existen metodologías para determinar la calidad de una institución universitaria. (Una de ellas, universalmente aceptada, es la que se utiliza para generar el ranking de la Universidad de Shanghai.) Las instituciones a las que van los pobres difícilmente pueden compararse con las universidades en las que no pueden entrar. Por lo menos no a la luz de alguna metodología reconocida.

C.- De todas formas, cuando el Presidente anunció «la eliminación de las pruebas internas» ya existían la UBV, UNEFA, UNESR, UNERG.

Después de 12 años de gobierno de Hugo Chávez Frías los jóvenes venezolanos sufren, sin que nadie los defienda, un sistema de Apartheid Universitario.

Gustavo J. Mata said...

...¿habrá diferencia entre los politiqueros de las universidades, de la oposición, y del gobierno?

Concuerdo con usted, señor Zambrano. Esta es la pregunta crucial.

Marco Tulio Gollarza said...

Amigo Bracci: La idea del Presidente Chávez de crear estas nuevas universidades no es para gente con menos recursos, es para personas que simplemente no pudieron aprobar los exámenes de admisión en Universidades como la UCV o la USB. Los Exámenes son importantes, de entrar cualquier persona sin detectar si pueden con el sistema académico, simplemente será una pérdida de tiempo para la Universidad como para el estudiante, es hacerle un daño. Pudiéndoilo aprovechar un estudiante con la capacidad académica necesaria, quizás que garantice, pero si dé una mayor probabilidad de culminar la carrera.

Marco Tulio Gollarza said...

Por otro lado, amigo Mata: Estuve desde el 2005 hasta el 2010 ligado a la UCV, y, estoy ligado a la USB desde el 2003 hasta la actualidad y puedo dar fé de que en esas universidades NO HAY EXCLUSIÓN, al menos no una exclusión racial, religiosa o social como lo pretende hacer ver irresponsablemente el Gobierno de turno.

Puedo dar fé, como qui´ñen dice con los pelos del burro en la mano, de que en esas universidades entran muchos estudiantes de bajos recursos, de hecho de tan bajos recursos que comen gracias a los comedores de las universidades.

Gustavo J. Mata said...

Apreciado Marco,

A.- La exclusión en la educación universitaria en Venezuela es un hecho objetivamente comprobable, que ha sido documentado en estudios como La exclusión de los Pobres de la Educación Superior Venezolana, de Eduardo Morales Gil.

B.- Es cierto que debe existir algún mecanismo de evaluación que permita garantizar con un alto grado de probabilidad que el estudiante admitido esté en capacidad de aprovechar la oportunidad de recibir una educación que le cuesta dinero al país. ¿Pero en que medida cumplen esta función los sistemas de ingreso reales?

C.- No todos los sistemas de ingreso son equivalentes. Algunos son relativamente limpios –y si excluyen lo hacen porque no compensan las desigualdades en los niveles previos de educación. En otros el dolo es abierto y notorio: se asignan cupos a los gremios; se permiten costosos propedéuticos que garantizan en anuncios de prensa el ingreso; se venden los exámenes, como fue denunciado hace años en el extinto Congreso de la República; presuntamente se venden cupos en metálico, en favores políticos y hasta en favores sexuales.

juanclaudioluis said...

La verdadera solución de estos problemas viene dada por la necesidad de mejorar al máximo la educación de TODOS nuestros bachilleres y por ende la educación integral de nuestros niños y adolescentes, sin distinción alguna. somos un pais con muchos recursos y territorio pero con muy pocos habitantes preparados para enfrentar el reto del desarrollo, necesitamos de TODOS. Si no lo logramos habremos fracasado como sociedad.

Gustavo J. Mata said...

…somos un pais con muchos recursos y territorio pero con muy pocos habitantes preparados para enfrentar el reto del desarrollo, necesitamos de TODOS. Si no logramos (mejorar al máximo la educación de TODOS) habremos fracasado como sociedad.

Esta es una realidad que fue comprendida muy temprano por los países que hoy llamamos desarrollados. John Kenneth Galbraith, uno de los padres de la ciencia económica contemporánea, lo expresó así:

“El primer requisito para el desarrollo económico de cualquier país es una población educada y, como consecuencia, motivada social y económicamente. La importancia de esto fue claramente reconocida en los primeros años de los países que ahora son industrialmente avanzados. La educación gratuita y obligatoria era vista, entonces, como un requisito primordial del progreso económico.”

Manuel Sutherland said...

A ver.
El problema no está en las pruebas de admisión (es obvio quien no sepa hacer una suma de fracciones, no puede entrar a ingeniería), ni en la reproducción de universidades de que sean peores a las mediocres y atrasadas universidades autónomas. No. El problema está en la sociedad, no puede haber "igualdad" mientras vayan alumnos a optar por cupos en la universidad con tamañas desigualdades económicas.

Un chico de 16 que ha vivido en la miseria, trabajo desde los 10, estudio un bachillerato pésimo, ayuda a criar a 8 hermanos y viva en un barrio a 4 horas de la universidad, NO PUEDE jamás competir en igualdad de condición por un cupo con un burguesito, con 10 horas de clases (música, idiomas, deportes etc.) que jamás ha trabajado y que viene de un hogar con libros y tiempo para atenderle. Ahí está la desgigualdad, el estudiante proletario perderá en el 95% de los casos, contra el burguesito bien alimentado.
Por ello, entrará el burguesito siempre. Ni hablar de que el papa del burguesitoc compré el cupo o haga trampa.

Si la pobreza y la desigualdad económica del capitalismo, sigue así, las universidades malísimas y express que crea el chavismo, van a ser de un nivel tan bajo como el que requiere el chico proletario pobre, para poder graduarse sin estudiar casi nada y con profesores que ganan una miseria y no se forman.
La "exclusión" es una derivación económica, es decir material, del modo de producción capitalista y la forma como en países excolonias y dependientes de la renta, se desarrolla.

Sin superar las inequidades del capital, es decir, sin colocar las bases socialistas, la educación será desigual y mediocre...para el 95%.

Manuel Sutherland

Gustavo J. Mata said...

Manuel,

La exclusión social en la educación universitaria no es una consecuencia inevitable de la desigualdad económica. De la misma manera que la exclusión racial no es una consecuencia inevitable de la raza.

Si la desigualdad económica explicara por sí sola la exclusión, ¿cómo entender que hace 40 años, en una Venezuela mucho más desigual, los pobres entraban a la universidad? Por otro lado, no hay que olvidar que en Venezuela los pobres son una mayoría abrumadora. Esto implica que si bien en promedio un estudiante pobre está en desventaja académica, el número de estudiantes pobres con talento superior es mucho más alto que el de cualquier otro sector.

En Venezuela existe un sistema de Orquestas Sinfónicas Juveniles e Infantiles en el que participan con éxito estudiantes tan pobres que no llevan los instrumentos a sus casas por miedo a que se los arrebaten en las calles del barrio. Esto demuestra que la pobreza no es una barrera infranqueable.

Hay que tener mucho ciudado con el dualismo apocalíptico, según el cual los pobres tendrían que resignarse a sufrir hasta el advenimiento del Reino Socialista. Los pobres, porque los prohombres de la Revolución disfrutan sin empacho el lujo asiático de la renta petrolera.

Rebelión said...

I PARTE

Hola, muchas Gracias Manuel por enviar el vínculo y muchas Gracias Mata por escribir este artículo provocador. Mi participación es extensa y presento mis disculpas de ante mano:

Mata quiero agregar una cuestión a tu artículo, esos estudiantes custodiados por la fuerza militar, estudiantes negros y victimas de la discriminación racial fueron antes escupidos en el rostro y no se les permitió el ingreso por la propia comunidad universitaria estudiantil de piel blanca en la nación de los EEUU, que fue suscriptor en ese tiempo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos con uno de sus articulados “el derecho a la educación”. Gran incoherencia que siempre caracterizo la Nación mencionada entre lo declarativo y lo concreto hacia adentro y hacia afuera de su territorialidad.
Curioso que algunos proyectos populares para la educación en Latinoamericana fueron interrumpidas con feroces dictaduras o democracias representativas falsas (Venezuela, Chile, Argentina, Brasil, Ecuador, etc, etc,), garantizado para las burguesías nacionales que envío a sus cadetes para recibir las enseñanzas en otra institución de educación superior cuyo papel, a través de las ideas anticomunistas, fue en el fondo preservar la exclusión social e intereses económicos, me refiero a la Escuela de las Américas con la doctrina de seguridad nacional. Ahí se formaron los custodios de la exclusión. En la historia del movimiento estudiantil venezolano, en el tiempo de las pruebas de aptitud, la nacional, instaurada desde la década (finales) de los 70 (como política de racionalización ante el fracaso de los proyectos desarrollistas, de la cual la UCV hija, así como la UNAM), era custodiada por la fuerza militar, y al mismo tiempo esta fuerza militar era uno de los co-represores de los estudiantes que lucharon por una apertura de la educación universitaria. Recordemos que antes de la intervención militar en la UCV en el año 71, era el ultimo nivel a reformarse porque años atrás la Ford financio la consultaría que fundamento toda la reforma del sistema educativo, para adecuarlo al nuevo orden mundial y a la división internacional de trabajo (para nosotros fue el saqueo de los recursos naturales y el consumo de mercancías exportadas de los países industriales entre Europa y América del Norte). Y para lo interno desarrollar y acentuar más la división social de trabajo con dos estrategias: las pruebas de admisión y la proliferación de instituciones de educación superior de nivel técnico, reforzando el estado de la clase explotada (obrera) y oprimida (pobre que no es obrero, sino por debajo del status) como los jóvenes que menciona Manuel, jóvenes sin condiciones materiales que en la relación de dependencia mundial son mayoría en América Latina y el Caribe, lo cual es un factor determinante, por algo reformaron la Fundayacucho para otorgar Becas y no créditos, así como los comensales y servicios de salud en las instituciones públicas, para garantizar las condiciones y no exclusivamente las oportunidades. Pero ciertamente no es el único factor que determina la exclusión, porque justo las directivas de las universidades autónomas que durante todos estos años, 11 años, se opusieron a los cambios radicales en la educación superior, fueron antes los jóvenes aquellos, una fracción, que ingresaron a la universidad sin prueba de aptitud y eran parte del movimiento estudiantil, he ahí la paradoja del cambio, de la utopía a los intereses materiales que ahora preñan.

Rebelión said...

II PARTE

Ciertamente hay dos cambios radicales en nuestro sistema de educación superior en estos 11 años, que ahora es universitaria (homogenizada en el status y provista de un componente humanístico anteriormente sustraído con la reforma de la década de los 70`pero sin trastocar hasta el presente la división social de trabajo). El primero fue la Misión Sucre y las Aldeas Universitarias más la ampliación a mega universidades de la UNEFA y la UESR, la segunda fue la Misión Alma Mater (de corte Desarrollista). Ambos cambios son contradictorios en sus proposiciones conceptuales y en sus proyectos, a pesar de mantener los mismos principios, los principios del Estado Docente (educación pública, gratuita, laica) que un Estado como Francia tiene, aunque un Estado como EEUU no tiene. En la primera, denotada con la Misión Sucre se cuestiono a la institución social “Universidad” y se debilito para abolir el mecanismo de exclusión, en la segunda, denotada con la Misión Alma Mater, se engrandeció la institución social “Universidad” y la Misión Sucre paso a un segundo plano (desmovilizándolos) y fortaleciéndose las tradicionales autónomas (el movimiento estudiantil OTPOR tuvo su Papel Protagónico), la respuesta esta en la concepción de educación de los grupos que asumieron antes del 2007 y luego del 2008. La primera se planteo la sustitución por un sistema de educación superior inédito, la segunda se planteo la reforma del sistema existente y es por eso que tocaran las pruebas internas de aptitud, esa gran hipótesis psicologista, sino que la trasladarían a otro campo esa hipótesis injusta, a las matemáticas, con el sistema de ingreso del ministerio.

Es interesante si observasen las estadísticas de ingreso combinadas por estratos sociales (clases sociales realmente) de la UCV, USB, LUZ (la UDO no conozco y la ULA es menos profunda la exclusión) con las memoria del Ministerio, donde se presentan unas graficas bien sintéticas para ocultar hacia la presidencia y a la Asamblea la postergación y omisión de no tocar las pruebas de admisión de la Universidades autónomas y algunas experimentales.

Ciertamente las universidades autónomas y algunas experimentales que sostienen la pruebas internas de aptitud no son el grueso de los cupos del sistema e incluso de la propia matricula interna de cada institución, es una distracción, porque esos cupos se distribuyen entre el Estado (OPSU), Convenios, Pruebas Internas y Mafias muy poderosas, corporaciones bien solidas al día de hoy. De igual modo estas universidades representan poder y contienen un andamiaje de conocimiento que hace falta socializarlo para las soluciones de nuestra sociedad. Pero la historia nos enseña: cuando tuvimos la universidad de la monarquía, Real y Papal, entre una de las primeras medidas de Bolívar fue transformar la institución de religiosa a laica, y de Monárquica a Republicana, incluso eliminando el Latín como lengua para desconectar la dominación del pensamiento y la identidad nacional, con todas las autonomías que hoy día conocemos y con ingreso sin discriminación por el color de piel, pero ese proyecto fue destruido por las oligarquías nacionales, por eso en el tiempo de hoy creamos la Universidad Bolivariana de Venezuela, porque ante un proyecto de transformación social una Universidad nueva es necesaria, no reformada. Significa que el impulso esta dado y que lo que viene para las próximas décadas son duras tensiones y batallas. Por ejemplo: Brasil no tuvo institución universitaria en su territorio cuando fue colonia, eso demarco que no tuviera líderes formados e influyo que pasara de la Monarquía Lusa a la Monarquía Brasileira y postergo su República por casi por 80 años. Sus instituciones son de reciente data, pero otra paradoja es que Brasil e igual que el resto de América Latina son sociedades de formas políticas republicanas y economías capitalistas, significa que la educación marca un impulso que siempre es necesario, pero dependerá de la dirección política que tenga esa educación para lograr llegar cada vez más cerca a la utopía de la sociedad.

Rebelión said...

II PARTE

Ciertamente hay dos cambios radicales en nuestro sistema de educación superior en estos 11 años, que ahora es universitaria (homogenizada en el status y provista de un componente humanístico anteriormente sustraído con la reforma de la década de los 70`pero sin trastocar hasta el presente la división social de trabajo). El primero fue la Misión Sucre y las Aldeas Universitarias más la ampliación a mega universidades de la UNEFA y la UESR, la segunda fue la Misión Alma Mater (de corte Desarrollista). Ambos cambios son contradictorios en sus proposiciones conceptuales y en sus proyectos, a pesar de mantener los mismos principios, los principios del Estado Docente (educación pública, gratuita, laica) como Francia o como dice ahora la dirigente estudiantil Camila Vallejo de Chile, el Estado Docente es una inversión social incluso de los estados más capitalistas. En la primera, denotada con la Misión Sucre se cuestiono a la institución social “Universidad” y se debilito para abolir uno de los mecanismos de exclusión “la prueba”, en la segunda, denotada con la Misión Alma Mater, se engrandeció la institución social “Universidad” y la Misión Sucre paso a un segundo plano (desmovilizándolos) y fortaleciéndose las tradicionales autónomas con sus mecanismos de exclusión (el movimiento estudiantil OTPOR tuvo su Papel Protagónico), y la respuesta esta en la concepción de la educación de los grupos que asumieron antes del 2007 y luego del 2008. La primera se planteo la sustitución por un sistema de educación superior inédito, la segunda se planteo la reforma del sistema existente y es por eso que no tocaron las pruebas internas de aptitud, esa gran hipótesis psicologista, sino que la trasladarían a otro campo esa hipótesis injusta, a las matemáticas, con el sistema de ingreso del ministerio.

Es interesante si observasen las estadísticas de ingreso combinadas por estratos sociales (clases sociales realmente) de la UCV, USB, LUZ (la UDO no conozco y la ULA es menos profunda la exclusión) con las memorias ultimas del Ministerio del PP para la Educaciòn Universitaria, donde se presentan unas graficas bien sintéticas para ocultar hacia la presidencia y a la Asamblea la postergación y omisión de no tocar las pruebas de admisión de la Universidades autónomas y algunas experimentales, para no modificar su composición de clase injusta.

Rebelión said...

III PARTE

Ciertamente las universidades autónomas y algunas experimentales que sostienen la pruebas internas de aptitud no son el grueso de los cupos del sistema e incluso de la propia matricula interna de cada institución, es una distracción, porque esos cupos se distribuyen entre el Estado (OPSU), Convenios, Pruebas Internas y Mafias muy poderosas que permean las distribución de los cupos, corporaciones bien solidas al día de hoy. De igual modo estas universidades representan poder y contienen un andamiaje de conocimiento que hace falta socializarlo para las soluciones de nuestra sociedad. Pero la historia nos enseña: cuando tuvimos la universidad de la monarquía, Real y Papal, entre una de las primeras medidas de Bolívar fue transformar la institución de religiosa a laica, y de Monárquica a Republicana, incluso eliminando el Latín como lengua para desconectar la dominación del pensamiento y la identidad nacional, con todas las autonomías que hoy día conocemos y con ingreso sin discriminación por el color de piel, pero ese proyecto fue destruido por las jóvenes oligarquías nacionales, por eso en el tiempo de hoy creamos la Universidad Bolivariana de Venezuela, porque ante un proyecto de transformación social una Universidad nueva es necesaria, no reformada. Significa que el impulso esta dado y que lo que viene para las próximas décadas son duras tensiones y batallas. Por ejemplo: Brasil no tuvo institución universitaria en su territorio cuando fue colonia, eso demarco que no tuviera líderes formados e influyo que pasara de la Monarquía Lusa a la Monarquía Brasileira y postergo su República por casi por 80 años. Sus instituciones son de reciente data, pero otra paradoja es que Brasil e igual que el resto de América Latina son sociedades de formas políticas republicanas y economías capitalistas, significa que la educación marca un impulso que siempre es necesario, pero dependerá de la dirección política que tenga esa educación para lograr llegar, cada vez más cerca, a la utopía de la sociedad, como lo plantean los Partidos Comunistas, como lo plantea la Vía Campesina o como lo plantea el Movimiento Indígena.

Gustavo J. Mata said...

Gracias por su comentario, Rebelión.

Aprovecho para subrayar que las contribuciones de los lectores siempre son bienvenidas.

En estos tiempos de textos interconectados por hipervínculos, la dialéctica entre pensamiento individual y tejido social se ha hecho evidente, como nunca.